
Desarrollar y mantener hábitos es una búsqueda constante y emocionante. Es descubrir nuevos estímulos que potencien la imaginación liberando la mente de pensamientos absorbentes, bajando el ritmo acelerado a uno más saludable. Cultivar estos hábitos ayuda no solo a nuestra mente creativa sino que al mismo tiempo se enriquece nuestro estilo de vida.
Hay días, semanas o incluso meses en los que mantener enfoque y la motivación pareciera ser complicadísimo, porque la vida nos lleva por diferentes situaciones que nos dejan sin energía suficiente. Incluso trabajando en el sector creativo podemos llegar a experimentar el tan conocido «burnout» al que tanto tememos y para salir de eso o cualquier situación similar es que estamos aquí, así que al grano.
Ojo a esto: toda «situación» es temporal, solo es cuestión de buscar la puerta de salida 😉
1. Dedicar Tiempo a Pensar
Es fundamental reservar tiempo en tu agenda para reflexionar y dejar volar la imaginación. Este espacio libre de distracciones permite que las ideas fluyan sin presiones externas. En un parque, en tu casa, en tu oficina, en un entorno seguro y tranquilo donde puedas dedicar tiempo a conversar con tus ideas.
2. Ejercicio Regular
La actividad física, especialmente el ejercicio aeróbico como caminar correr o nadar han demostrado aumentar el pensamiento creativo. Realizar al menos 30 minutos de ejercicio diario puede ser suficiente para estimular la mente.
3. Leer Constante y Diversamente
La lectura amplía el horizonte mental y potencia la empatía. No te limites a un solo género; explorar diferentes tipos de libros puede ofrecer nuevas perspectivas e ideas. Y ¿quien dijo que no se puede leer más de un libro a la vez? puedes escalar lecturas en diferentes días o momentos. Otra opción son los libros en formato de audio libro.
4. Meditación Diaria
Meditar, aunque sea por cinco minutos al día, ayuda a calmar la mente y a escuchar tu voz interior. Este hábito es esencial para reducir la ansiedad y desbloquear el potencial creativo. Puedes probar meditar por la mañana y establecer recordatorios para volver a meditar durante el día, en un tiempo en el que te sea realmente posible, o incluso puedes buscar meditaciones guiadas para hacerlas mientras estás en el transporte público o esperas para una reunión. Lo genial de la meditación es que se puede hacer en cualquier momento y de diferentes maneras.
5. Observación Activa
Practicar la observación activa implica prestar atención a los detalles de tu entorno cotidiano. Esta habilidad permite descubrir elementos que otros pueden pasar por alto, enriqueciendo así tu creatividad. ¡Y cuántas ideas pueden brotar solo de nuestro entorno inmediato! es inagotable la fuente de inspiración que podemos tener si tan solo nos volvemos más observadores del escenario diario de nuestra vida.
6. Mantener un Diario de Ideas
Registrar pensamientos e ideas en un diario puede ser una excelente manera de capturar momentos creativos. Este hábito también ayuda a organizar tus pensamientos y reflexionar sobre ellos más tarde.
7. Salir de la Zona de Confort
Experimentar con nuevas actividades o cambiar tu rutina diaria puede abrir nuevas vías para la creatividad. Salir de lo habitual te empuja a pensar de manera diferente y a encontrar inspiración en lo inesperado. Quizás puedes empezar por preguntarte ¿que cosa no estoy haciendo por miedo a lo desconocido?
8. Pasar Tiempo a Solas
La soledad puede ser un catalizador para la creatividad, ya que permite reflexionar y generar nuevas ideas sin distracciones externas. Es importante aprender a disfrutar del tiempo a solas como una oportunidad para la introspección. Ve a ese lugar que siempre quisiste conocer y disfruta de una cita a solas contigo.
9. Establecer Rutinas Tempranas
Y aquí acompaña la frase «Al que madruga, Dios le ayuda» porque es verdad que levantarse temprano proporciona el beneficio de aprovechar más del día al darte la posibilidad de dedicar más tiempo para trabajar en proyectos creativos sin la presión del reloj, además como plus puedes establecer una rutina de cuidado personal antes de empezar con cualquier otra actividad, lo cual proporciona gran satisfacción. Muchas personas creativas han adoptado este hábito como parte de su rutina diaria.
10. Buscar Inspiración en Otros
Rodearte de personas creativas y buscar inspiración en sus trabajos puede estimular tus propias ideas. La colaboración y el intercambio de perspectivas son fundamentales para el crecimiento creativo. Escoge una persona famosa o un personaje histórico al que admires e investiga sobre su recorrido.
Incorporar estos hábitos en tu vida diaria no solo mejorará tu capacidad creativa, sino que también contribuirá a un bienestar general, permitiéndote explorar nuevas ideas con mayor facilidad y efectividad.